Reflexión Tema 11
Bienvenidos y bienvenidas a la que creo que será mi última entrada en este blog, al menos por ahora. Como ya indiqué en mi anterior entrada sobre el tema 3, habría otra entrada en la que hablaría más sobre el feedback. Bueno, cierto es que comenzaré mencionando lo que no quise compartir en mi anterior entrada, pero este tema 11 se centra más en las rúbricas y los diferentes tipos de evaluación. He de decir que este tema no era nuevo para mí ya que cursé una materia llamada "Evaluación" en el Máster de Lingüística Aplicada en la que tratamos justamente estos temas y algunos más en profundidad.
Pues bien, en la clase del 18 de enero comenzamos el tema 11 hablando sobre las rúbricas; primero, hubo una explicación teórica sobre este instrumento de evaluación y luego pusimos en práctica lo aprendido nada más ni nada menos que elaborando nuestra propia rúbrica por grupos. Me gustó mucho que aprovechamos la actividad de mediación que habíamos creado con anterioridad para elaborar nuestra rúbrica; así, en el propio documentos de Drive, todos los grupos elaboramos la nuestra, elegimos las variables y redactamos los niveles de puntuación. Después, hubo una puesta en común en la que fuimos viendo uno por uno los resultados y la profesora iba realizando comentarios que encontré muy enriquecedores. Al realizar esta actividad, realmente fui consciente de lo difícil que es crear una buena rúbrica. Se debe tener muy claro qué factores se quieren tener en cuenta en función de la actividad que estamos evaluando y hay que redactar de la forma más objetiva y descriptiva cada uno de los niveles de adquisición. Nosotras solo pusimos tres niveles y realmente eso lo hizo más difícil porque al final nos encontramos con descripciones precisas pero el máximo era prácticamente la perfección y el peor era todo lo contrario, por lo tanto sentimos que no había una escala de grises, era casi todo blanco o negro. También, gracias a los comentarios de la profesora, nos dimos cuenta realmente de que las variables que habíamos escogido no se adecuaban a lo que pedíamos a nuestro alumnado en la tarea, al objetivo de la tarea; estaban más enfocadas a la expresión oral que a la tarea en sí. A raíz de esta tarea también conseguí aprender la diferencia entre una escala y una rúbrica. Siento que hay una gran parte del profesorado que no es consciente de esta distinción ya que no es la primera vez que me encuentro descriptores como "bien, mal regular" o "entregado en plazo, entregado 1 día tarde, entregado 3 días tarde". Para valorar el "bien, mal, regular, siempre, a menudo, a veces, nunca" no es necesario una rúbrica, se utilizan escalas o checklists. En fin, las rúbricas son un instrumento de evaluación difícil de diseñar pero si se logra hacer bien son, a mi parecer, un instrumento excelente. Además, si están bien hechas, podrían usarlas cualquier persona ya que cualquier persona debería ser capaz de aplicarla (teniendo siempre en cuenta para qué se diseñaron) al estar elaborada de forma objetiva.
En la clase del 20 de enero, hablamos de los diferentes tipos de evaluación: inicial, formativa y final. Si recordáis, en una entrada para Lenguas Extranjeras en el Contexto Español e Internacional, concretamente en el diario del tema 5, ya os había hablado de los tipos de evaluación; así que no voy a volver a entrar en teoría ni a repetirme, me voy a centrar en lo que fue diferente. En esta clase, vimos dos entrevistas; la primera era de Dylan William y en ella decía que un buen feedback es el que hace pensar al aprendiente, un buen feedback es el que le da más trabajo al aprendiente que al que lo emite.
A medida que la clase fue avanzando, se introdujeron los conceptos de autoevaluación y coevaluación. Visionamos otro vídeo en el que, esta vez, los protagonistas eran el alumnado y profesorado de una escuela que compartían su opinión y mostraban los resultados de la aplicación de estos dos métodos de evaluación en el aula. Honestamente, en el vídeo me pareció todo muy idílico pero, dejando eso a un lado, realmente creo que son dos métodos excelentes que sin duda se deberían potenciar en el aula. Se abrió un pequeño debate sobre las ventajas y desventajas de estos dos métodos en el aula y ahí fue cuando me di cuenta de varias cosas. Como ventajas, tenemos que el alumnado es partícipe del proceso de evaluación de su propio aprendizaje y, por lo tanto, más consciente de ello; les permite tener otros puntos de vista de sus iguales y desarrollar una visión crítica al igual que diversas estrategias. Sin embargo, como desventajas encontramos varias. En primer lugar, debe haber un buen ambiente de confianza para poder realizar las coevaluaciones y, en segundo lugar, nuestro alumnado debe saber realizar críticas constructivas y debe saber aceptarlas; por lo tanto, no llega con dar una rúbrica a nuestro alumnado o unos criterios para evaluar, sino que debemos formarlos para que sepan cómo dar y recibir feedback. Además, se debe evitar que este tipo de evaluaciones sean subjetivas, y aquí es cuando retomo el tema de las rúbricas, puesto que será mucho más fácil hacer que la evaluación fuera lo más objetiva posible.
Para finalizar el tema, la profesora nos propuso una actividad que consistía en la inclusión de la coevaluación en la actividad de mediación que ya teníamos diseñada. Una vez más, recalco que me gustó mucho el hecho de dar continuidad y ligar de este modo las actividades ya que trabajábamos sobre algo que diseñamos y conocíamos al dedillo. Nuestro grupo ya desde un principio había decidido usar como método de evaluación la coevaluación así que realmente no tuvimos que incluirla, sino que simplemente tuvimos que explicar y especificar cómo se llevaría a cabo. El resultado de esta actividad fue el siguiente:
En conclusión, a pesar de que ya había tratado este tema a fondo en la otra asignatura que había mencionado, aprendí muchísimas cosas; siempre hay algo nuevo que aprender. Me pareció muy interesante y me encantó que el enfoque fuera tan práctico. Bueno, creo que ya no tengo nada más que añadir así que aquí nos quedamos.
¡Hasta la próxima! 😊
Hola Noelia, muy interesante y completa tu entrada.
ResponderEliminarYo infelizmente no pude estar presente en la última clase de este tema y de hecho en mi entrada no comenté nada ni de la autoevaluación ni de la coevaluación. Sin duda me parecen unos métodos muy interesantes, pero estoy de acuerdo contigo tanto en las ventajas como en las desventajas. Es cierto que sobre todo en la autoevaluación puede resultar difícil ser objetivos.
Para mi en este caso la autoevaluación es importante también para el profesor porque con ella puede descubrir aspectos o situaciones que a lo mejor se le escaparon.
Otra cosa importante es ,como dices tu, que se utilizamos estos métodos habrá previamente que formar nuestro alumnos en dar y recibir feedback.
Ola, Noelia! Primeiro, parabéns pola túa entrada! A min, ao igual que a ti, tamén me parecía relativamente sinxelo facer unha rúbrica ata que realmente a tivemos que facer, foi aí cando me decatei de que nada máis lonxe da realidade. No noso grupo estabamos realmente contentos co traballo que fixeramos ao principio, e resultou que estabamos a ser moi pouco descritivos, polo que tivemos que remedialo para a versión final da rúbrica. O que máis difícil de evitar me parece é o que mencionas de que todo parece branco ou negro, para que unha rúbrica sexa boa hai que facer un gran esforzo en delimitar cal vai ser o número de apartados que inclúa e como se vai medir cada un, espero que todo isto sexa máis fácil de facer unha vez que se colla práctica! Por outra banda, a min tamén me pareceu idílico o vídeo sobre a coavaliación que comentas, aínda que penso que cada tipo de avaliación pode ter os seus pros e os seus contras, simplemente hai que ter en conta a aula coa que se conta e adaptar cada caso.
ResponderEliminarSaúdos!